Tiempo de lectura: 3' 20'' No. de palabras: 534

El pianista argentino Raúl Di Blasio se encuentra en Salinas donde recibirá el nuevo año. En un eterno romance con la música clásica y popular, 'El piano de América' prepara un nuevo recital, el primero del 2014, que se presentará en el Teatro Nacional de la Casa de la Cultura en Quito el 25 de enero.

De carácter alegre y preciso en cada palabra que utiliza, Di Blasio es un ser dotado de sentimiento musical, su recorrido junto al piano se inicia desde que tenía ocho años cuando se enamoró de las melodías que emite este instrumento y continúa con él, 18 producciones discográficas más tarde.

Para finalizar este año, Di Blasio ha querido compartir en territorio ecuatoriano el rito del conteo regresivo para recibir el nuevo año. "El lugar me encanta, la gente me encanta, si encima hay amor qué más se quiere", asegura Di Blasio.

El concepto del concierto que ofrecerá en Quito -Di Blasio de Película! - es parte de una presentación que ha llevado a diferentes países con orquesta sinfónica, lo que le ha permitido dejar en el escenario un repertorio amplio.

La elección de las canciones -según Di Blasio- está basada en películas populares que la gente conozca y reconozca a través de la música. No delata mucho sobre los temas que tocará en la capital pero reconoce que algunos sencillos forman parte del repertorio de Ennio Morricone.

Para Di Blasio tocar 'soundtracks' representa un doble sentimiento ya que se aferra al valor complementario que tiene la imagen y el sonido. En sus palabras, las historias bellas muchas veces se recuerdan por la música, de la misma forma que algunas historias evocan grandes composiciones.

La presentación también contará con canciones de su repertorio latinoamericano y clásico, una mezcla que define como universal y con la que estará acompañado de la Orquesta Sinfónica del Ecuador.

El piano -de acuerdo con Di Blasio- crea de por sí un ambiente íntimo "por más que haya 50 personas en escena y 5 000 en la audiencia", lo que describe como un placer que cada uno lo vive dependiendo de su temperamento.

Di Blasio se ha autoasignado la labor de llevar la música latinoamericana por el mundo, una labor que considera de suma importancia por el amplio repertorio que existe en la región, el cual -conforme a la experiencia de este músico- fascina en otros continentes y, sobre todo, significa la posibilidad de divertirse con sus raíces al momento de interpretar los temas.

Además de conciertos y discos, Di Blasio ha encontrado un espacio para darle voz a la juventud a través de las charlas motivacionales que ha realizado desde América, hasta Jordania. Lo que comenzó con una charla de colaboración, hoy se ha convertido en un oficio alterno para Di Blasio, pues en México dio entre 70 y 100 charlas en un año. La intención de los encuentros "no es cambiar la vida a la gente, pero sí influir en la decisión de un joven de manera positiva".

Califique
2
( votos)